SEGUIMOS LUCHANDO

Antepenúltima jornada de liga que nos ha deparado más emoción a la ya existente.
Conseguimos un punto, que aprieta la clasificación en el grupo que queremos mantener la categoría.
Comienzo trepidante, donde los ataques se imponían descaradamente a las defensas. La anticipativa doble mixta local y la 6:0 visitante no lograban controlar al rival.
Tuvimos que cambiar el sistema a 3:2:1, pero las deficiencias en el 1×1 y la falta de percepción espacial ante las permutas nos llevaron al 19-17 al descanso.
El resultado, casi tantos goles encajados en un periodo como en el global de los últimos partidos.
En el vestuario refrescamos ideas, ya el viernes, por primera vez en su aprendizaje, tuvimos sesión de vídeo para su formación general y como preparación de este partido en particular.
La primera pauta fue utilizar un 5:1 zonal defensivo, tratando de anular la zona izquierda de su ataque. Rememoramos el sistema creado por el excelente maestro bielorruso, Spartak Mironovich, dominador con el SKA Minsk del balonmano europeo en la década de los ochenta (3 copas de Europa). Con jugadores míticos como Jakimovich, Tuchikin o Karzhakievicz, contra alguno de ellos tuve el placer de jugar, y admirar, junto a mi espejo en mi etapa juvenil, Geiorgi Sviridenko, central elegante y fenomenal director del juego, que compartió ese puesto en la extinta U.R.S.S con el gran Andrei Tjumensev.
Pero el jugador más cercano de aquella escuela fue nuestro compañero en la ASOBAL, en el desaparecido Juventud Alcalá, Andrei Barbasinski. Fenomenal pivote que llegaba siendo campeón olímpico con la C.E.I y que dio clases magistrales en “muchos aspectos”, como bien recordará nuestro presidente, Heli de la Peña, al que aprovecho para felicitar por su gran trabajo en el proyecto “Iplacea 2020”. Este jugador, destacó por la movilidad ofensiva (medía dos metros, una más que considerable altura para aquella época, y para más inri, estando rodeado de “las torres” de la escuela de Alcalá), y el trabajo defensivo como central en 5:1.
Jugador que trajo a España “el maestro de maestros”, Don Manuel Laguna, para formar parte de su exitoso y espectacular Juventud Alcalá (subcampeón de liga regular y copa del rey en la temporada 93/94).
Manolo, como le llamamos los que le queremos, utilizó esta defensa zonal en la temporada 89/90 en el BM Guadalajara, cuando desembarcó la quinta de Alcalá (César Valverde, Rafa Guijosa, Jesús Gómez de Moral, Luigi Cruz y David Hernández) a los que en temporadas posteriores se unieron (Óscar de Luis, Ángel Luis Morales, Javier Valenzuela, Miguel Ángel Rodríguez, Rafael Cózar, Miguel Ángel Martín “Boris”, Victorino González “Viti, Santiago Andrés, Ramón Haya y José David López).Todos historia viva de nuestro club.
Discúlpenme esta licencia, emocional e histórica, a través de un pedacito de nuestra andadura como club.
Pero retomando el partido que relatamos, el cambió defensivo, junto a la excelente actuación del jugador cadete en portería, Alex Romero, creó dudas en el equipo colegial, que bajó sus
prestaciones en ataque. Por el contrario, los iplacenses tranquilizaron su juego ofensivo, dándole más continuidad y por consiguiente coherencia. Fruto de ello, conseguimos ponernos por delante, por la mínima en el marcador, en los últimos compases del juego. Las precipitaciones al final, pese a tener algunos movimientos preparados en los tiempos muertos, no nos dejaron lograr la victoria.
En definitiva, un punto logrado, en un complicado campo, que nos sirve para seguir luchando en la clasificación, y lo más importante, seguir aprendiendo en este maravilloso mundo del balonmano. ¡Ánimo chicos!
MARAVILLAS: 31 (19-12)
CD IPLACEA: 31 (17+14)
Sergio y Romero (P); Jorge, Darío, Ismael (8), Izan (2), Guille (7), Álvaro Hdez (4), Tito (4), Félix (1), Aarón (2), Mateos (2).